En
aguas de Muaco apareció lienzo milagroso de la Madre de Falcón
ZULLY
JIMÉNEZ MEDINA (CNP 13.991)
Al igual que la devoción mexicana, los falconianos tenemos
una historia particular con la Virgen de Guadalupe, esta se
remonta a los 285 años.
El Carrizal se fundó con Indios Caquetíos que
venían huyendo de piratas holandeses, pues estos últimos
habían tomado las islas de Aruba, Curazao y Bonaire.
Ante la presencia de los esclavistas, los Caquetíos temían
perder su fe y la libertad, pues de ser capturados, serían
vendidos como esclavos en las costas americanas, relató
Monseñor Roberto Lückert, arzobispo de Coro.
Ante el hecho, fue cuando esta familia de indios, decidió
venirse a costa firme y se asentaron en El Carrizal con el apoyo
del Gobierno de Coro, Monseñor Lückert declaró
apropósito de este innegable hecho, que aquellos pobres
hombres y mujeres que dejaron todo lo que tenían en sus
islas de origen, tuvieron en Falcón el consuelo de ver
aparecer en sus costas, un baúl contentivo del lienzo
milagroso de nuestra madre, La Virgen de Guadalupe.
“La orfandad material se convirtió en filial protección
de parte de la Virgen de Guadalupe, que a partir de es momento
se hizo señora y dueña del corazón de los
Caquetíos, Falcón y toda Venezuela”, determinó
Roberto Lücker.
El gran hallazgo Caquetío Estaban
en sus labores de pesca y recolección a la orilla del
mar los Indios Caquetíos, cuando consiguieron un baúl
contentivo de algunas cosas, una de esas cosas era el cuadro
de la Virgen de Guadalupe, que actualmente se aprecia en lo
alto del altar del Santuario de Carrizal, al desplegarlo, los
indios experimentaron una sensación extraordinaria, porque
aunque para algunos la imagen resultó conocida, para
otros no, de manera que la guardaron como algo muy apreciado.
El padre Pedro de Sangronis fue el fundador del pueblo de El
Carrizal, a partir de 1723, este emblemático personaje,
comienza a contactarse con los indios y empieza a catequizarlos;
Calixto Gutiérrez Aguilar, cronista del Santuario de
El Carrizal informó que en el documento de fundación
de esta iglesia, dice que los Indios Caquetíos se acogieron
voluntariamente a la doctrina católica, de allí
que concluyó que la presencia de la Virgen de Guadalupe
facilitó las cosas para el padre Pedro e informó
que al explicarles de qué se trataba la imagen, el sacerdote
pudo iniciar mejor su evangelización.
Es entonces cuando se comienza a construir el templo para trasladar
la imagen de la virgen. La pintura recrea a la patrona posada
de pie sobre una luna menguante en medio de una serie de rayos
luminosos, de forma curva algunos, y otros de forma recta, la
parte inferior del lienzo la ocupa un ángel o querubín
que sostiene a la luna con la virgen: El manto que cubre a la
virgen es azul y la túnica rosada.
Con el tiempo se erigió también otro perfil de
la patrona, en este caso en madera, esta última efigie
fue coronada canónicamente.
Cada
27 de febrero celebramos el descubrimiento Habitantes
de La Vela, El Carrizal y Mataruca ya estaban acostumbrados
a celebrar el 27 de febrero; en El Carrizal entonces hay dos
fiestas: La del 12 de diciembre (celebración universal
de Nuestra Señora de Guadalupe) y la del 27 de febrero,
cuando se aclama el hallazgo del lienzo.
En 1981, a propósito del Congreso Mariano Diocesano,
Monseñor Iturriza escribió esa historia en una
revista que ya no existe, llamada Iglesia Coro; Calixto Gutiérrez
Aguilar agregó que probablemente este descubrimiento
no haya sucedido un 27 de febrero de 1723, sin embargo en esta
fecha cuando se aplaude el acontecimiento o el hecho de que
aquellos indios Caquetíos, lo hayan conseguido en aguas
de Muaco.
Fue precisamente Monseñor Iturriza quien le puso fecha
a esa celebración, en concordancia con la tradición
que ya venían albergando pobladores de las zonas cercanas;
el cronista Calixto Gutiérrez Aguilar explicó
que la fundación del pueblo se da en septiembre de 1723,
motivo este por el que, a partir de ese año, cada 27
de febrero se celebra un aniversario más de la aparición
del lienzo.
Al ser interrogado el cronista, sobre si se sabe cuántos
días estuvo el lienzo en el mar, o de dónde provino
el mismo, este contestó que a ciencia cierta, nadie lo
sabe, no obstante aseguró que no existe en la actualidad
un solo documento oficial o testimonio que indique que este
lienzo de la virgen de Guadalupe aparecido en Muaco, ha sido
restaurado al menos una vez, “esa pintura no ha sido tocada
por restaurador alguno”, indicó Calixto Gutiérrez
Aguilar, aclarando que lo único modificado ha sido el
marco, en ocasión de la coronación canónica.
>>
Afirmó
Monseñor Julio Urrego “La virgen de Guadalupe ha encendido el fuego de la fe en
los falconianos”
LUIS
HIDALGO (CNP 13501)
Hacen
16 años la virgen lo llamó a cumplir con la misión
de realizar este ministerio, humilde ministerio según
él de ser embajador digno de su confianza. “Yo diría
que la virgen me concedió la gracia de reconstruir y
restaurar el Santuario El Carrizal”. Así de este modo
se refirió Monseñor Julio Urrego, rector y baluarte
en la consolidación del Santuario El Carrizal, uno de
los sitios más visitados en el país por quienes
veneran y profesan su fe en la virgen de Guadalupe.
Al ser abordado sobre su extraordinario y positivo papel como
rector del Santuario Nacional El Carrizal, no menos que impregnado
de esa fe religiosa reflejada en su rostro, dijo que al momento
de ser designado como rector el 80% de la infraestructura estaba
prácticamente en el suelo, exigiendo la realización
de un trabajo especial para salvarlo sin tocar su pintura, lo
cual consideró como un milagro de la virgen. Por el contrario
–afirmó- el trabajo que se realizó fue el de revivir
su pintura, sus colores, sanar la ruptura que se encontraba
en el lado izquierdo a nivel de su pierna y de allí en
adelante ostentar con toda su belleza el cuadro de nuestra señora
de Guadalupe.
Al restaurar el Santuario, es como si hubiese pasado la brisa
coriana por allí. Hubiese levantado todo el recondo y
las cenizas para avivar la llama del amor Guadalupano de este
pueblo que ya lo tenía sembrado en su corazón.
Con su grandeza espiritual y a la par de su característica
humildad, dijo que sería demasiado decir que es él
quien ha sembrado este amor. El amor por la virgen de la Guadalupe
nace en 1531, cuando el papa Clemente nombra al primer obispo
Don Rodrigo de Bastidas quien toma posesión de la Diócesis
de Coro, primogénita de las catedrales de América
del Sur y la primera Diócesis del país.
Presencia
de la Virgen
Durante todos estos años todos tenemos la posibilidad
de sorprendernos y sentir la presencia de la virgen; viva, operante,
cariñosa, madre de todos los falconianos. En la medida
que transcurre el tiempo, cada vez más crece la fe y
la esperanza en la virgen de Guadalupe.
Cada día son más los feligreses que creen y aman
a María de Guadalupe. Todos los caminos de Falcón,
conducen al Santuario El Carrizal; allí jóvenes,
educadores, profesionales, trabajadores; todos, sobre todo en
estos tiempos fiesta regional que empieza los 27 de febrero,
van al Carrizal a encontrarse con ella para vivir estos días
santos, tan entrañables y vinculados con la pasión
y muerte del señor.
Proceso
de renovación.
En
cuanto al proceso de renovación del Santuario El Carrizal,
Monseñor Urrego dijo que el señor le ha permitido
vivirlo muy de cerca enmarcado en etapas particularmente muy
especiales, entre las cuales destacó el haber sido elegido
como rector del Santuario, reconstruirlo y con esta rehabilitación
ver y apreciar la renovación de toda la fe del pueblo
falconiano.
Afirmó que entre otras actividades religiosas empezó
con una misa de sanación todos los lunes, sin embargo
y apenas transcurrido un se vieron en la imperiosa necesidad
de salir al patio de El Carrizal y después pasar a la
Plaza Mayor, donde se ha podido constatar la presencia permanente
de la gente.
He aquí –expresó Julio Urrego- la fuerza espiritual
de la virgen de la Guadalupe, porque generalmente la gente asiste
en mayor cantidad durante la celebración de las fiestas
patronales, mientras que aquí la presencia fuerte de
la gente es los días lunes y durante su fiesta el 12
de diciembre, así como el 27 de febrero cuando comienza
la fiesta regional. Estos eventos se constituyen en un coronario
de lo que va ocurriendo durante todo el año.
La
fuerza religiosa impulsa el crecimiento del Santuario
Afortunadamente la virgen ha hecho voltear la mirada de los
entes públicos hacía el Santuario y digo con mucho
orgullo de ser un falconiano “reencauchado” y con el orgullo
de ser un embajador, ver como el sitio más visitado de
todo Falcón es el Santuario Mariano El Carrizal.
Esto está más que comprobado al verificar las
firmas que indican que desde la fiesta regional a estos días
han pasado más de 200 mil personas. Entonces, significa
que allí hay algo muy importante que está atrayendo
a la gente. Pero es que además, el Santuario tiene otra
característica, que es que el Santuario que no se cierra.
A las 7 de la noche siempre se trata de cerrar las puertas,
pero siempre se está a disposición de los peregrinos
que han viajado todas las noches desde varias partes del país.
Como no abrirles a la hora que lleguen para que estos se encuentren
con la virgen, si a eso vinieron.
Esta permanencia de puertas abiertas se les debe a este grupo
de jóvenes que se denominan embajadores, quienes siempre
están a disposición de la gente para que el Santuario
crezca y ser testigos de esa bendición amorosa de la
virgen para los que le cuidan y para los que la visitan.
El
Licán: Testimonio de aparición de la virgen
Los embajadores se instituyeron justamente cuando estaba pensando
en aquél mandato que la virgen le dio a Juan Diego, cuando
se encontraron y le dijo: “Es de todo punto preciso que tu lo
hagas, porque no hay otro que lo haga, tengo muchos pero yo
quiero que tu seas mi embajador digno de confianza y cuanto
todo tu hagas, yo te lo voy a pagar en esta tierra”.
Apoyados en el Licán, que es el documento que testimonia
la aparición de la virgen nos hemos apoyado y cumplido
con esta misión que la virgen nos ha confiado. Estas
son etapas y llegó precisamente la etapa que prendió
el fuego de la fe en la virgen de Guadalupe.
“Yo
vengo a rezar”, proceso de conversión Ahora
la gente no solo viene a visitar el Santuario, la gente viene
a rezar y para eso se creó la sala de Hebrón donde
la gente reza muy en privado. Es una sala de oración
donde no se permite que ordinariamente la gente esté
sacando fotografías, sino que va a entrar a rezar para
recibir la gracia de la virgen de Guadalupe.
Esta sala tiene apenas tres años y se han visto grandes
sanaciones de enfermedades que la ciencia médica aun
no podido encontrarles cura.
Para mi el milagro más grande desde hace 20 años
o más, es cuando escucho a las personas decir: “Yo me
vengo a confesar”. Esto sencillamente me parece una cosa extraordinaria
porque es la conversión, es decir, el cambio del hombre
en su interior tocado por Dios.
En definitiva Monseñor Julio Urrego, se ha convertido
signado por la fe católica como buen patriarca de la
iglesia en dignatario de una misión, que según
él, le ha encomendado la virgen de Guadalupe para consagrar
su vida eclesiástica en el rector del Santuario Mariano
de El Carrizal.
>>
Todo
comenzó en México
ZULLY
JIMÉNEZ MEDINA (CNP 13.991)
El 12 de diciembre es una fecha importante para todo el pueblo
Mexicano ya que se festeja el día de la aparición
de la Virgen de Guadalupe.
Narran los historiadores que todo comenzó en la época
prehispánica hacia el año de 1531, apenas diez años
después de la conquista de esta nación. En los primeros
días de diciembre, el indio Juan Diego caminaba por el
cerro, una Virgen se le apareció y le pidió que
fuera a ver al Obispo, en ese entonces Fray Juan de Zumárraga,
y le expresara su deseo de que se construyera un templo en su
nombre en el cerro del Tepeyac.
Juan Diego sin dudar fue a ver al Obispo, quien no le creyó
y mando que regresara al día siguiente. Regresó
y el Obispo después de hacerle varias preguntas, le pidió
que para creerle, le tendría que llevar una señal. El
indio se lo expresó a la Virgen, quien le dijo que regresara
al día siguiente para darle la señal, pero ese día
Juan Diego no pudo regresar porque se quedó todo el día
con su tío Juan Bernardino, que se encontraba a punto de
morir.
Al día siguiente Juan Diego salió a buscar a un
sacerdote para que preparara a su tío para la muerte, y
en el camino se le apareció la Virgen, quien le dijo que
no temiera y que fuera a la punta del cerro a cortar unas flores,
siendo que en ésa época del año no se daban
flores, Juan Diego las encontró, las cortó y las
guardó en su manto; bajó y la virgen las tomó
en sus manos y le pidió que se las llevara al Obispo en
señal de su petición. Juan Diego las llevó
frente al Obispo, le contó todo lo que había oído
y visto; y después de extender su manto y sacar las flores,
se dieron cuenta que la imagen de la Virgen María había
quedado impresa en la tilma (manto) de Juan Diego.
Con lágrimas de tristeza oró y pidió perdón
por no haber aceptado antes el mandato de la Señora del
Cielo, sin duda el Obispo mandó construir un templo en
el nombre de la llamada Virgen de Guadalupe, en esa época
también conocida como Tonantzin o madre de todos los Dioses.
Juan Diego regresó a casa de su tío Juan Bernardino
y se dio cuenta que se había curado, ya que la virgen también
se le apareció a su tío y le hizo el milagro de
salvarlo de la muerte y curarlo.
El señor Obispo trasladó a la Iglesia Mayor la santa
imagen de la amada Señora del Cielo. La ciudad entera desfilaba
a admirar y venerar la sagrada imagen, maravillados todos de que
hubiera aparecido por milagro divino; porque ninguna persona de
este mundo pintó su preciosa imagen
Llegó para guiarnos a Jesús
Se dice que la madre de Dios llegó para dar a conocer
el evangelio a sus hijos nativos del nuevo continente, y para
mostrar y dar todo su amor y compasión, auxilio y defensa.
Los misioneros tenían poco éxito a pesar de su
intensa labor, en gran parte por el mal ejemplo de muchos que
llamándose cristianos, abusaban de ellos. Pero la Virgen
de Guadalupe se presenta como mujer nativa y les enseñó
que el regalo de la fe es para todos sin distinción.
Hoy día la Virgen de Guadalupe continúa guiando
a todos a Jesús. Los milagros obtenidos por ellos son
tan extraordinarios, que no se puede menos que exclamar, pues
Dios Todopoderoso se complace en derramar sus dones por medio
de aquella, a quien él escogió para ser su madre.
El Santuario, Tepeyac
El
Tepeyac es el santuario mariano mas visitado del mundo, superando
en visitas a Lourdes y Fátima. Cada año, 20 millones
de fieles se acercan a la venerada imagen para expresar a la Madre
del Cielo, el testimonio de su cariño y veneración.
El día de la fiesta, el 12 de diciembre, se calcula que
casi tres millones de personas acuden al santuario
Éste es el principal recinto católico de América,
está conformado por varios templos y edificios, entre los
cuales destaca la Basílica de Nuestra Señora de
Guadalupe, también conocida como "Nueva" Basílica
de Santa María de Guadalupe”, es el templo principal del
santuario, fue diseñado por los arquitectos mexicanos Pedro
Ramírez Vázquez y Fray Gabriel Chávez de
la Mora, e inaugurada el 12 de octubre de 1976, se construyó
para sustituir el edificio de la antigua basílica, que
sufría de graves daños en su estructura, debido
al hundimiento por su gran peso sobre el suelo blando del lugar.
Una gran multitud acude año tras año el 12 de Diciembre
a visitar a la Virgen de Guadalupe en su Basílica, donde
se encuentra la tilma de Juan Diego, miles de gentes de todas
las ciudades se reúnen a festejarle, le cantan las mañanitas,
grupos de danzantes bailan durante todo el día, le llevan
ofrendas, cantan o participan de las misas en su honor. Sin duda
esta festividad se ha convertido en parte de la identidad Mexicana.
Ampliamente arraigada entre los mexicanos, la tradición
de visitar la Basílica de Guadalupe en el aniversario de
la aparición de la Virgen, resulta un evento simbólico
para los católicos de este país.
Los millones de peregrinos que cada año llegan al templo
a demostrar su fervor en las vísperas del 12 de diciembre
-día de la Virgen de Guadalupe-, representan el motor que
detona no solo la devoción.
Los fieles pueden contemplar el cuadro desde una estera móvil
que a sus pies se desliza para movilizar a los devotos, y dar
cabida a las multitudes que desean venerarla. Como en todo santuario
mariano, la basílica de Guadalupe cuenta con una capilla
del Santísimo, donde los creyentes constantemente adoran
al Señor.
La Basílica nueva tiene forma redonda que simboliza la
tienda que albergaba el Arca de la Alianza en su marcha por el
desierto; las lámparas interiores que cuelgan del techo
recuerdan la nube que guiaba al pueblo de Dios día a día
y la refulgente pared de oro que sostiene el cuadro, representa
la columna de fuego y luz que indicaba el camino durante la noche.
Hoy día alberga la manifestación más grandiosa
de la cristiandad: Si en Roma se juntan 100.000 personas y en
Lourdes 250.000, en Guadalupe son unos 4 millones los que visitan
la Basílica el 12 de Diciembre.
Los Papas y la Virgen de Guadalupe
Pío X proclamó a Nuestra Señora de Guadalupe
"Patrona de toda la América Latina"; Pío
XI, de "todas las Américas"; Pío XII
la llamó "Emperatriz de las Américas";
y Juan XXIII, "La misionera celeste del Nuevo Mundo"
y "la Madre de las Américas". En esta gran
basílica Juan Pablo II beatificó al indio Juan
Diego el 6 de mayo de 1990.
En sus cuatro visitas a México, Juan Pablo II visitó
el Tepeyac y honrado con profundo amor filial a la Virgen de
Guadalupe, le encomendó el continente Americano y su
nueva evangelización.
Devoción
en Venezuela
Además del Santuario Nacional de El Carrizal, existe
en Venezuela otra importante muestra de devoción a la
Virgen de Guadalupe en la parroquia La Pastora en Caracas, allí
funciona una asociación llamada Oratorio de Nuestra Señora
de Guadalupe, cuyos miembros celebran el 12 de diciembre con
una misa y feria binacional de muestra cultural, en el marco
de la cual, niños y niñas se visten con trajes
mexicanos para representar el momento de aparición de
la virgen a Juan Diego, se trata de una actividad muy folclórica.
Algunas parroquias en otras ciudades, también están
dedicadas a Nuestra Señora de Guadalupe, sin embargo
ninguna posee un movimiento cultual, tan importante como los
dos mencionados antes.
En torno a la Virgen de Guadalupe, además de la caminata
de la fe hacia El Carrizal, no hay otra procesión que
congregue en Venezuela 15 mil personas.
En el centro occidente de Venezuela está en primer lugar
la Divina Pastora de Barquisimeto, la Virgen de Chiquinquirá
en Maracaibo se ubica en un segundo lugar y El Carrizal en tercer
lugar.